PENSAR EN GANAR/GANAR
Existen seis paradigmas de la interacción humana.
Gano/Pierdes
Las personas del tipo gano/pierdes son proclives a utilizar
la posición, el poder, los títulos, las posesiones o la personalidad para
lograr lo que persiguen. No tenemos por qué vivir compitiendo con nuestro
cónyuge, nuestros hijos, nuestros colaboradores, nuestros vecinos, nuestros
amigos. Si no están ganando los dos miembros de la pareja, no está ganando ninguno.
Pierdo/Ganas
Las personas que piensan en pierdo/ganas por lo general
están deseosas de agradar o apaciguar. Buscan fuerza en la aceptación o la
popularidad. Tienen poco coraje para expresar sus sentimientos y convicciones,
y la fuerza del yo de los demás las intimida fácilmente. En la negociación,
pierdo/ganas se considera una capitulación: es ceder o renunciar. Como estilo
de liderazgo, representa permisividad o indulgencia. Las personas pierdo/ganas
entierran muchos sentimientos y eso puede derivar en enfermedades psicosomáticas.
Pierdo/Pierdes
Algunas personas se concentran tanto en un enemigo,
les obsesiona tanto la conducta de otra persona, que se vuelven ciegas a todo,
salvo a su deseo de que esta persona pierda, incluso aunque esto signifique
que pierdan las dos. Pierdo/pierdes es la filosofía del conflicto, la filosofía
de la guerra. Pierdo/pierdes es también la filosofía de las personas altamente
dependientes sin dirección interior, que son desdichadas y piensan que todos
los demás también deben serlo.
Ganar/Ganar
El de ganar/ganar es una estructura de la mente y el corazón
que constantemente procura el beneficio mutuo en todas las interacciones
humanas. Ganar/ganar significa que los acuerdos o soluciones son mutuamente
benéficos, mutuamente satisfactorios. Con una solución de
ganar/ganar todas las partes se sienten bien por la decisión que se tome,
y se comprometen con el plan de acción. Ganar/ganar ve la vida como un
escenario cooperativo, no competitivo. Ambos nos comprometemos a tratar de
comprender el punto de vista del otro en profundidad, y a trabajar juntos
en favor de la tercera alternativa, de la solución sinérgica, que será una
respuesta mejor para los dos. A largo plazo, si no ganamos los dos, ambos
perdemos..
Ganar/ganar o no hay trato
Si no podemos encontrar una solución que beneficie a ambas
partes, coincidiremos en disentir de común acuerdo: no hay trato. Será
preferible eso que sobrellevar una decisión que no resulte adecuada para los
dos. Tal vez en otra oportunidad podamos ponernos de acuerdo.
PRIMERO ENTENDER, LUEGO SER ENTENDIDO
Entender a los demás y ser entendido es la necesidad más profunda del ser humano. La clave para la buena comunicación es primero entender y luego ser entendido. Ver las cosas desde el punto de vista del otro, para comprender. Hay cinco malos estilos de escuchar a los demás:
- Distraerse
- Fingir que se escucha
- Escuchar sólo una parte de lo que dice
- Escuchar sólo palabras, sin comprender
- Escuchar de manera egocéntrica, pensando solo en uno mismo
Cómo se escucha de verdad: hay que hacer tres cosas. 1) Escuchar con los ojos, el corazón y los oídos, es tener en cuenta el lenguaje corporal, el tono, el sentimiento, el significado que ponemos en la expresión verbal, el énfasis en cada palabra. Escuchar además lo que no dicen, lo que pueden sentir pero no se atreven a decir. Esto es importante entre los adolescentes, que a menudo piden que “escuchemos lo que no dicen”. 2) Ponerse en su lugar, intentar ver el mundo como lo ven los demás y sentir lo que sienten. Las personas tenemos cada uno nuestro punto de vista y se puede tener distinta razón sobre algo, sin que sea una competición por ver quien se lleva la razón. 3) Pensar como en un espejo, reflejando lo que la otra persona dice, repitiéndolo con tus propias palabras, no imitando, sino repetir el significado, utilizando palabras distintas y con calidez afectiva y atención. Son esas frases que sabemos que facilitan la comunicación: “me parece que sientes…”, “yo lo veo así…”, “noto que te sientes…”, “lo que dices es que…”.. Sobre todo cuando es una conversación importante, hay que dedicarle el tiempo y la atención necesarios. Comunicarse bien es difícil y se trata de hacerlo con los padres, es todavía más complicado para el adolescente: tienen que hacer el esfuerzo de intentar escucharles, como a sus amigos. El adolescente se queja mucho de que no le comprenden, pero es que él también tiene que comprender a los adultos. Cuando deciden comprender, sienten más respeto y consiguen más cosas, pueden encontrar mejores soluciones y hacer lo que querían hacer con menos problemas. Para esto es bueno preguntarles mucho, por lo que les pasa a ellos, siendo amable y pensando desde su punto de vista. Cuando se ha escuchado a los demás, ¿cómo puedo hacerme entender?
Se necesita valor para hablar de lo que uno siente, confianza en que podemos decir a los demás lo que nos pasa. La mitad del hábito es escuchar, la otra mitad ser valiente para expresarse. Hay que decirles a los demás cómo les vemos, lo que aprendemos de ellos. Hay que hablar desde el “yo”, hacia los demás, es decir, hablar de uno mismo, de lo que a uno le sucede y no tanto de lo que pensamos que les pasa a los demás. El principal obstáculo para hacerse entender es no emitir los mensajes adecuados, que deben tener en cuenta lo que le pasa al otro y centrarse en uno mismo, referirse a uno mismo.
PRINCIPIOS DE LA COOPERACIÓN CREATIVA
Sinergia es trabajar dos o más personas a la vez para crear una solución mejor de lo que se puede lograr sólo. Es lograr una forma mejor de hacer algo, entre dos o más personas. Es una recompensa de los anteriores hábitos, porque consiste en ir por la vida de manera cooperativa, se llega más lejos y más rápido. Hay que celebrar las diferencias, trabajar en equipo, tener una mente abierta y encontrar formas nuevas y mejores de hacer las cosas, así se logran sinergias. La naturaleza está llena de sinergias, no es nada nuevo, pero sí que tenemos que conformar el hábito en los adolescentes. Es un proceso, resultado de las actitudes y habilidades anteriores. La diversidad no se debe solo tolerar, ni tampoco evitar, hay que celebrarla, como un modo de enriquecer la actividad.
Lo distinto tienen que percibirlo como una oportunidad para la creatividad. En realidad todos aprendemos de manera distinta, tenemos talentos muy diversos que podemos aprender a conjugar, vemos el mundo de distintos modos y tenemos nuestros propios paradigmas, distintos rasgos. Todo esto nos hace diversos, y hace más complejo lograr esas sinergias. Cada persona tiene unas capacidades naturales, un modo de aprender idóneo, y esto les hace propensos a ciertos problemas, y lo que es más importante, para lograr esas sinergias, para optimizar sus capacidades, necesitamos cada uno una respuesta de los demás. Hay personas que por ejemplo necesitan que les demos más tiempo para hacer algo, otras necesitan compartir la responsabilidad, otras que les de más flexibilidad, etc…Cuando nos volvemos ignorantes, cuando hacemos grupos enfrentados, cuando tenemos prejuicios, no podemos aprovechar esa riqueza de ser diversos. La cooperación creativa es importante, es lograr despegar, desde los hábitos anteriores, para lograr un resultado mayor que la suma de las partes. Un plan de acción para lograr sinergias: definir la oportunidad o el problema, entender primero las ideas de los demás, hacerse entender por los demás, hacer una tormenta de ideas, hallar la mejor solución. El trabajo en equipo suele triunfar cuando se da entre personas compatibles, que pueden ser de los siguientes tipos: esforzado , seguidores , innovador , armonizador , lúcidos (hacen el trabajo divertido, pero también más complejo).
RENOVACIÓN
Este capítulo recorre algunas de las decisiones y situaciones a las que se enfrenta un adolescente. Es la capacidad de recuperarse cuando no se están teniendo unos buenos hábitos: al formar los anteriores 6 hábitos, el adolescente puede ser capaz de renovarse. Primero tiene que comprender que todo dependerá del modo piense en sí mismo y se sienta consigo mismo, como punto de partida. A continuación se podría enfrentar a las decisiones, cambiar si no le van las cosas del todo bien: qué hacer con la educación, elegir sus mejores actividades, evitar los comportamientos de riesgo, pero sobre todo decidirse a que sea “su momento”, el punto de su vida en el que puede ponerse a trabajar de manera positiva y eficaz. Se tiene que enfrentar con hábitos renovados a las amistades, a la sexualidad, a sí mismo, a los deportes, a la naturaleza. Este último hábito es la salida hacia la realidad, de una manera más optimista y capaz de resolver los problemas que nos plantea. Contiene consejos útiles sobre cada uno de los temas anteriores.
Este capítulo recorre algunas de las decisiones y situaciones a las que se enfrenta un adolescente. Es la capacidad de recuperarse cuando no se están teniendo unos buenos hábitos: al formar los anteriores 6 hábitos, el adolescente puede ser capaz de renovarse. Primero tiene que comprender que todo dependerá del modo piense en sí mismo y se sienta consigo mismo, como punto de partida. A continuación se podría enfrentar a las decisiones, cambiar si no le van las cosas del todo bien: qué hacer con la educación, elegir sus mejores actividades, evitar los comportamientos de riesgo, pero sobre todo decidirse a que sea “su momento”, el punto de su vida en el que puede ponerse a trabajar de manera positiva y eficaz. Se tiene que enfrentar con hábitos renovados a las amistades, a la sexualidad, a sí mismo, a los deportes, a la naturaleza. Este último hábito es la salida hacia la realidad, de una manera más optimista y capaz de resolver los problemas que nos plantea. Contiene consejos útiles sobre cada uno de los temas anteriores.


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