miércoles, 30 de octubre de 2013

Negociación

Planificar la negociación y preparar el acuerdo es el 85% del éxito de una negociación”. Por ejemplo, en la fase de preparación previa han de definirse claramente los objetivos que se quieren alcanzar, así como las concesiones que se está dispuesto a hacer, tal y como recomendó el consultor. Asimismo, una vez iniciado el proceso de negociación, el ponente recomendó “hacer propuestas realistas y alcanzables” e “interpretar los intereses ocultos de la contraparte”.
Distinguir entre los tres tipos de negociadores. Por una parte, estaría el negociador pasivo, que “niega u oculta la existencia de conflictos” y trata de “calmar las aguas”. Por otra parte, estaría el negociador agresivo, que “oculta sus verdaderos propósitos”, “menosprecia otros puntos de vista” e incluso “interrumpe a sus interlocutores”. Por último, el negociador asertivo “muestra sus propósitos y se hace cargo de los ajenos”, así como “busca un campo de acción común”. “La asertividad consiste en hacer valer los derechos propios diciendo de manera abierta y clara lo que uno piensa, quiere y siente, respetando a las otras personas”.
“La asertividad consiste en hacer valer los derechos propios diciendo de manera abierta y clara lo que uno piensa, quiere y siente, respetando a las otras personas”. Para ello, arrojó recomendaciones como la de “demostrar respeto por los otros y por uno mismo”, “reivindicar los derechos de forma tranquila y respetuosa”, así como “mantener el control en situaciones de tensión”.

El Estilo Competitivo: para situaciones muy competitivas en las que unos ganan y otros pierden, cuando no importa mucho el futuro de la relación entre las partes sino el resultado, es decir prima el resultado sobre la relación.
El Estilo Colaborativo: para negociaciones colaborativas donde ambas partes ganan, se necesitan mutuamente para conseguir sus resultados y además quieren preservar la relación, en determinadas circunstancias hacen que las ganancias sean mayores que las esperadas.
El Estilo Acomodativo: en situaciones donde prima la relación sobre los resultados, esto hace que se acepte perder primeramente para obtener resultados en el futuro.
El Estilo Evitativo: cuando ambas partes piensan que no vale la pena negociar porque los problemas derivados de la negociación pueden ser mayores que los beneficios obtenidos.
El Estilo Distributivo: cuando las partes establecen un acuerdo rápido, justo y equilibrado sobre asuntos de mutuo interés.
Carisma.- Implicación (también conocida como carisma). Aptitud para obtener el compromiso de los colegas y subordinados, inspirando su confianza, dando sentido a su trabajo y motivándoles para conseguir los objetivos. Aunque muchas ideas de negocio surgen de individuos en solitario, su éxito radica en la capacidad del emprendedor de crear e implicar a un equipo en el proyecto.
Audacia.- Del latín audacĭa, la audacia es el atrevimiento o la osadía. El término puede referirse a realizar algo arriesgado, atrevido, temerario o imprudente. Por ejemplo: “No tuve la audacia de decirle lo que se merece”, “Si Ramiro está a salvo, es gracias a la audacia de los rescatistas”, “El joven delantero tuvo audacia y pidió la pelota en todo momento”.
La audacia puede considerarse de manera positiva o negativa. En su aspecto positivo, la audacia es una virtud que lleva a una persona al convencimiento de que, pese a las posibilidades y riesgos, puede alcanzar una determinada meta para alcanzar la audiencia la persona debe tener características esenciales como las siguientes:
·         Dinámica: ser hábiles para expresarse, saber cuándo callar, saber cuándo hablar.
·         Capacidad de persuasión: es la capacidad de convencimiento.
·         Mucha memoria, en caso se necesite exponer ejemplos o en el caso la negociación sea por dinero por si necesitas recordar cifras.
·         Atrevimiento, sin mostrarse irrespetuoso con el demás
·         Velocidad para responder y pensar.
·         Pensar con lógica.
·         Demostrar que sabemos así no sepamos mucho.
Comunicación. Capacidad de escuchar y transmitir ideas de forma efectiva, empleando los canales adecuados y ofreciendo información concreta que refrende sus observaciones y conclusiones. La mayoría de emprendedores son buenos comunicadores, en el sentido de que son capaces de transmitir su idea de negocios a otros, pero la capacidad de comunicación debe contemplar también el sentido opuesto.
Delegación. Capacidad de asegurar que cada miembro del equipo tiene la información y los recursos necesarios para tomar decisiones y cumplir así sus objetivos. El perfeccionismo y el excesivo celo llevan a muchos emprendedores a impedir que sus colegas y subordinados colaboren realmente en sus proyectos. Y es que delegar implica desprenderse de la ejecución de pequeñas partes, pero no de la responsabilidad última.
Respeto. Las relaciones de colaboración duradera se caracterizan por un gran respeto por la diversidad del otro. Dicho respeto no es una simple tolerancia o aceptación de lo diferente. Mucho menos, consiste en la utilización mutua de los recursos ajenos. Se trata de un

La preparación
No hay que ir a una negociación sin estar preparado. Esta preparación incluye los siguientes aspectos.
Los aspectos técnicos                     Desarrollar una estrategia para la negociación. Esto incluye el tener claridad en lainformación que se va a proporcionar, y aquella que se mantendrá en reserva. El establecimiento de los propiosobjetivos. La construcción de argumentos. En lo posible, se debe indagar sobre la información, objetivos y argumentos de la otra parte.
El aspecto mental                 Hay que tener la concentración necesaria durante todo el proceso de la negociación. Ello permitirá captar adecuadamente una mayor información (verbal y no verbal) en la etapa de discusión.
La discusión o desarrollo
Esta es la parte central de la negociación. Se trata de un diálogo por turno, en forma oral (excepto los resultados que se consignan por escrito), en el cual ambas partes tratan de llevar adelante sus propias estrategias.
Además de utilizar la propia argumentación, hay que escuchar atentamente para conocer la información de la otra parte, sea verbal o no verbal. En esta última hay manifestaciones emblemáticas (como los movimientos de las manos, la frente o las cejas), otros son reguladores (como movimientos de cabeza o del cuerpo), o expresiones emocionales (faciales, principalmente).
También es la etapa en que se utilizan tácticas de negociación. Algunas son muy conocidas y de fácil deducción a partir de su nombre: el bueno y el malo, la mala fama, el caos, si pero, no negociable, la consulta previa, viudas y huérfanos, el disco rayado, entre otros.
El cierre
Corresponde a la parte final de la etapa de discusión. Es una decisión difícil, pues nunca se sabrá si de continuar ésta se pudieran obtener más ventajas.
El cierre se ofrece en la medida que nos acerquemos al límite de la negociación, LN. Advertir sobre el cierre, es también dar a la otra parte la información de que hemos llegado o estamos llegando a tal límite.
Hay que cerrar en una etapa de beneficio de la negociación, y expresar esta decisión de modo que no se entienda como una agresión a la otra parte. Por eso, el anuncio del cierre debe tener dos características: ser creíble (o firme) y ser aceptable por ambas partes.
Los acuerdos
Esta etapa comienza con un resumen de los logros de la negociación. Con la relación de los asuntos tratados y los preacuerdos, con señalamiento de variables claramente entendibles y mejor, si cuantificadas. Es también el momento de reafirmar el deseo de efectuar el cierre de la negociación.
Su lectura podría reabrir el debate en algunos puntos, pero es mejor hacerlo pues esto revela que hay puntos que no han sido suficientemente debatidos. También hay que considerar en la parte última de los acuerdos, los mecanismos de su seguimiento. Finalmente los acuerdos son firmados.
Sobre los resultados
No toda negociación conduce a resultados felices, aunque éste sea el propósito inicial de ambas partes. Los resultados pueden ser de rompimiento, postergación o compromisos.
De rompimiento                    Ocurre por pérdida de confianza entre las partes. Puede ser simple o de distanciamiento. O destructiva, conducente a un proceso judicial.
De postergación                    La discusión se interrumpe, sin romperla. Se continúa estudiando por ambas partes considerándose un posterior reinicio de la negociación.
De compromisos                   Adquieren diferentes niveles. Los más simples, podrían conducir a nuevos conflictos. Hay también compromisos duraderos. Los mejores, sin embargo, corresponden al interés de seguir trabajando juntos.
El seguimiento
Con los acuerdos se cierra la parte de la discusión, y comienza la puesta en práctica de los mismos. Ellos conducen a nuevas relaciones entre las partes, cuya permanencia requiere el seguimiento de los compromisos adquiridos.
Un mal seguimiento puede conducir a nuevos conflictos y al rompimiento de la nueva relación, así como a negociaciones más complejas.



viernes, 4 de octubre de 2013

LA MEJOR ACTITUD ANTE LOS DESAUERDOS

Cada día se nos pueden presentar diferentes tipos de situaciones en nuestra vida, de la cual puede surgir un conflicto, el cual puede ser visto como una mala situación o solo otra situación en la que tengamos que tomar decisiones, todo depende de la actitud que pongamos ante tal situación.

Nosotros somos los que le damos poder el conflicto de ser funcional, lo cual se refiere que lo tomamos de una buena forma, viendo el lado positivo que nos ayude a mejorar, o lo podemos ver de una forma disfuncional, que esto nos ara ver el conflicto de su peor lado, asiendo que no podamos cumplir nuestros objetivos, haciéndonos caer en la desesperación, y también puede ser de manera no funcional esto sería que no le tomemos importancia a esto y no cause ningún cambio en nosotros.

Cuando un conflicto se presente lo más importante que podemos hacer es tener una buena actitud para poder hacer que este conflicto se supere de la mejor forma posible, esto lo podemos hacer si tenemos la disposición para escuchar, tener siempre la idea de una mente abierta, decir las cosas siempre claras pero sin ofender a los demás, tratar de buscar siempre las palabras adecuadas, aprender a expresar nuestros puntos de vista y hablar solo de un asunto a la vez para tener la idea clara del tema del conflicto.


lunes, 23 de septiembre de 2013

NEGOCIACIÓN ?

I. El Concepto de Negociación 

La mayoría de las personas y, especialmente, los empresarios, se ven constantemente envueltos en negociaciones de diferente índole. Por ejemplo, cuando se reúnen para establecer un contrato, comprar o vender cualquier producto o servicio, resolver deficiencias, tomar decisiones colegiadas, acordar planes de trabajo, etc. 

Por ello, negociar, y negociar bien, adquiere una fundamental importancia para poder lograr mejores relaciones en la vida y, como consecuencia, más agradables y sólidas posiciones. Por todo ello, negociar, merece ser estudiado. 

En tal sentido, lo primero que se debe comprender es la esencia y el alcance del concepto de negociación. A continuación se relacionan un conjunto de definiciones del concepto de negociación de prestigiosos especialistas sobre el tema con el objeto de presentar las diferentes aristas y enfoques que sobre ella se perciben:
"Las negociaciones se pueden definir prácticamente como el proceso que les ofrece a los contendientes la oportunidad de intercambiar promesas y contraer compromisos formales, tratando de resolver sus diferencias". (Colosi y Berkely , 1981) 

II. Tipos de Negociaciones 

El conocimiento pleno del tipo de proceso negociador resulta de vital importancia para su adecuada preparación. Es por ello que, antes de enfrentarlo, es necesario definir con la mayor claridad posible el tipo de negociación en la que se va a participar. Las negociaciones pueden clasificarse de la siguiente forma: 

· Según las personas involucradas: Las negociaciones pueden efectuarse entre individuos, entre estos y grupos o entre grupos. A medida que intervienen más personas se dificulta más el proceso pues entran a jugar mayor número de intereses, puntos de vista, comportamientos, conductas, expectativas y niveles de satisfacción, lo que genera un sinnúmero de diferencias y demanda una mayor preparación del proceso. 

· Según la participación de los interesados: Pueden clasificarse en negociaciones directas e indirectas (a través de mediadores, árbitros, abogados, etc.). En el primer caso, por lo general, el proceso es más rapido y dinámico, mientras que, en el segundo caso, el proceso se puede retardar y, lo que puede ser más peligroso, complicarse por la falta de comunicación entre las partes debido a la entrada de intermediarios. 

· Según asuntos que se negocian: Existe una gama amplia de asuntos que pueden negociarse, desde aspectos políticos, comerciales y técnicos, hasta personales y afectivos. En cada caso resulta imprescindible tener un conocimiento adecuado del objeto de la negociación, así como crear el ambiente propicio para lograr el efecto deseado. 

· Según el status relativo de los negociadores. Bajo tal criterio las negociaciones pueden clasificarse en horizontales, cuando las partes se encuentran en un mismo nivel de la escala jerárquica ; verticales, cuando las partes que negocian se encuentran vinculados a través de una relación de subordinación directa; o diagonales, cuando la negociación se produce entre partes que se encuentran en diferentes escaños de la pirámide jerárquica. 

· Según el clima humano. De acuerdo con este criterio las negociaciones pueden ser amistosas o polémicas, así como abiertas y sinceras o manipuladas. Las negociaciones amistosas y abiertas y sinceras resultan mucho más fáciles que el otro extremo. 

· Según los factores desencadenantes. De acuerdo con estas, las negociaciones pueden clasificarse como: negociaciones libres (entre compradores y vendedores);  forzadas, cuando un hecho específico provoca la negociación, morales o afectivas, cuando la causa del proceso negociador tiene que ver con comportamientos, actitudes o valores; y legales, cuando la causa que la origina es una demanda judicial concreta.

· Según canal de comunicación. Pueden clasificarse en cara a cara, telefónicas, epistolares o sobre la  base de representantes. La diferencia fundamental entre ellas reside en el grado en que fluye el proceso de comunicación que se establece entre las partes. 

Según el modo de negociación. Pueden clasificarse en negociaciones competitivas y en negociaciones cooperativas. Dentro de la misma negociación se pueden presentar estos modos. La comprensión de los mismos y su combinación adecuada en el proceso puede ayudar en el proceso de negociación.

III. Conocimientos y Habilidades Necesarias para Negociaciones Efectivas
"La calidad de la negociación se mide por el impacto y la influencia que ejerzamos en la contra parte y no sólo por la intención que tengamos en la misma" Berlew y Moore (1987) 

Para ser efectivos en una negociación se requiere una serie de conocimientos y habilidades imprescindibles.  Entre las que se destacan:

1. Habilidades de relación interpersonal

Las negociaciones no deben ser un debate, el propósito del negociador debe ser influir, persuadir y convencer a la parte contraria. Para ello, es imprescindible que el negociador se pertreche de una metodología que le permita:
· Conocer y mostrar sus fuerzas.
· Administrar sin mostrar sus debilidades. 
· Solucionar conflictos. 
· Conocer a la otra parte y sus necesidades. 
· Presentar argumentos de acuerdo con las características conductuales del otro negociador.
· Comportarse de tal manera que genere confianza. 
· Saber escuchar, comunicar.


· Crear un clima de cooperación entre los negociadores. 
· Buscar incrementar su grado de flexibilidad, lo que implica capacidad para colocarse en el lugar del otro y aceptar cambios. 

viernes, 9 de agosto de 2013

EQUIPOS DE ALTO RENDIMIENTO

En la actualidad  hay muchas herramientas para lograr hacer un trabajo con calidad y de buena forma, una de ellas son los llamados equipos de alto rendimiento, los equipos de alto rendimiento son una herramienta muy útil para utilizar en los trabajos.
Los equipos de alto rendimiento se caracterizan por tener un objetivo claro y retador, se encuentran estructurados en función de los resultados que se esperan, se debe contar con miembros competentes que puedan compartir un compromiso en común, que sean capaces de operar dentro de un mismo clima laboral y de cooperación, teniendo un liderazgo que se base en los principios y valores de la organización a la que pertenecen o forman parte.
Los equipos de alto rendimiento siempre están formados por personal de diferentes aéreas dentro de la empresa u organización, que les sirve para poder tener varias personas especializadas en varias cosas y no solo un grupo de personas buenas en solo una cosa, además deben de tener un líder que sea el guía del equipo ya que este se encargara de llevar al equipo a un buen funcionamiento a la hora de realizar las tareas o trabajos de parte de la empresa.
Para crear un equipo de alto rendimiento es necesario definir los puestos que se necesitaran cubrir dentro del equipo y pensar quienes serian las personas adecuadas, crear una visión del equipo, hacer la definición de objetivos para tener ene mete lo que el equipo tiene que hacer y construir un espacio para el dialogo para poder tener un buen equipo es necesario tener una buena comunicación. Una vez que ya sabes cómo formar  un equipo de alto rendimiento debemos saber cuáles son las características que bebe tener un equipo de alto rendimiento.
Las tareas no pueden ser realizadas por una o dos personas, si son un equipo las tareas deben realizarse como un equipo teniendo parte todos en la tarea, Todas las personas deben trabajar en la misma oficina para poder estar en comunicación y resolver las dudas en equipo, Alta participación del líder de equipo, marcar expectativas altas, adoptar una actitud positiva.
Un equipo de alto rendimiento debe tener un propósito claro, tener una comunicación efectiva hacia dentro y hacia fuera del equipo, voluntad de aprender de los demás, participación en el grupo, orientación a la solución de problemas, compromiso.
Un equipo de alto rendimiento es un grupo de personas que cuenta con conocimientos, habilidades y actitudes que se complementan entre ellos, quienes tienen un propósito y metas en común. Los equipos de alto rendimiento entran en acción cuando los grupos comunes de trabajo no logran el objetivo deseado, cuando no se tiene un buen líder de grupo o cuando hay las posibilidades de mejorar un trabajo. Para esto se debe contar con las personas que sean capaces de trabajar en equipo, personas que asuman conflictos productivos.



Los problemas más comunes con los grupos de trabajo simples es que no se tienen confianza entre ellos, le temen al conflicto que pueda surgir por las diferencias entre las ideas de los miembros, no tienen el compromiso que se necesita para realizar las tareas, tratan de evitar sus responsabilidades y trabajar lo menos que sea posible, no tienen la atención necesaria hacia los resultados de los trabajos que se realizan.

miércoles, 17 de julio de 2013

CUARTO HÁBITO

PENSAR EN GANAR/GANAR
Existen seis paradigmas de la interacción humana.     

   
Gano/Pierdes

Las personas del tipo gano/pierdes son proclives a utilizar la posición, el poder, los títulos, las posesiones o la personalidad para lograr lo que persiguen. No tenemos por qué vivir compitiendo con nuestro cónyuge, nuestros hijos, nuestros colaboradores, nuestros vecinos, nuestros amigos. Si no están ganando los dos miembros de la pareja, no está ganando ninguno.

Pierdo/Ganas

Las personas que piensan en pierdo/ganas por lo general están deseosas de agradar o apaciguar. Buscan fuerza en la aceptación o la popularidad. Tienen poco coraje para expresar sus sentimientos y convicciones, y la fuerza del yo de los demás las intimida fácilmente. En la negociación, pierdo/ganas se considera una capitulación: es ceder o renunciar. Como estilo de liderazgo, representa permisividad o indulgencia. Las personas pierdo/ganas entierran muchos sentimientos y eso puede derivar en enfermedades psicosomáticas.

Pierdo/Pierdes

 Algunas personas se concentran tanto en un enemigo, les obsesiona tanto la conducta de otra persona, que se vuelven ciegas a todo, salvo a su deseo de que esta persona pierda, incluso aunque esto signifique que pierdan las dos. Pierdo/pierdes es la filosofía del conflicto, la filosofía de la guerra. Pierdo/pierdes es también la filosofía de las personas altamente dependientes sin dirección interior, que son desdichadas y piensan que todos los demás también deben serlo.

Ganar/Ganar

El de ganar/ganar es una estructura de la mente y el corazón que constantemente procura el beneficio mutuo en todas las interacciones humanas. Ganar/ganar significa que los acuerdos o soluciones son mutuamente benéficos, mutuamente satisfactorios. Con una solución de ganar/ganar todas las partes se sienten bien por la decisión que se tome, y se comprometen con el plan de acción. Ganar/ganar ve la vida como un escenario cooperativo, no competitivo. Ambos nos comprometemos a tratar de comprender el punto de vista del otro en profundidad, y a trabajar juntos en favor de la tercera alternativa, de la solución sinérgica, que será una respuesta mejor para los dos. A largo plazo, si no ganamos los dos, ambos perdemos..

Ganar/ganar o no hay trato



Si no podemos encontrar una solución que beneficie a ambas partes, coincidiremos en disentir de común acuerdo: no hay trato. Será preferible eso que sobrellevar una decisión que no resulte adecuada para los dos. Tal vez en otra oportunidad podamos ponernos de acuerdo.



PRIMERO ENTENDER, LUEGO SER ENTENDIDO

Entender a los demás y ser entendido es la necesidad más profunda del ser humano. La clave para la buena comunicación es primero entender y luego ser entendido. Ver las cosas desde el punto de vista del otro, para comprender. Hay cinco malos estilos de escuchar a los demás: 



- Distraerse

- Fingir que se escucha

- Escuchar sólo una parte de lo que dice

- Escuchar sólo palabras, sin comprender
- Escuchar de manera egocéntrica, pensando solo en uno mismo







Cómo se escucha de verdad: hay que hacer tres cosas. 1) Escuchar con los ojos, el corazón y los oídos, es tener en cuenta el lenguaje corporal, el tono, el sentimiento, el significado que ponemos en la expresión verbal, el énfasis en cada palabra. Escuchar además lo que no dicen, lo que pueden sentir pero no se atreven a decir. Esto es importante entre los adolescentes, que a menudo piden que “escuchemos lo que no dicen”. 2) Ponerse en su lugar, intentar ver el mundo como lo ven los demás y sentir lo que sienten. Las personas tenemos cada uno nuestro punto de vista y se puede tener distinta razón sobre algo, sin que sea una competición por ver quien se lleva la razón. 3) Pensar como en un espejo, reflejando lo que la otra persona dice, repitiéndolo con tus propias palabras, no imitando, sino repetir el significado, utilizando palabras distintas y con calidez afectiva y atención. Son esas frases que sabemos que facilitan la comunicación: “me parece que sientes…”, “yo lo veo así…”, “noto que te sientes…”, “lo que dices es que…”.. Sobre todo cuando es una conversación importante, hay que dedicarle el tiempo y la atención necesarios. Comunicarse bien es difícil y se trata de hacerlo con los padres, es todavía más complicado para el adolescente: tienen que hacer el esfuerzo de intentar escucharles, como a sus amigos. El adolescente se queja mucho de que no le comprenden, pero es que él también tiene que comprender a los adultos. Cuando deciden comprender, sienten más respeto y consiguen más cosas, pueden encontrar mejores soluciones y hacer lo que querían hacer con menos problemas. Para esto es bueno preguntarles mucho, por lo que les pasa a ellos, siendo amable y pensando desde su punto de vista. Cuando se ha escuchado a los demás, ¿cómo puedo hacerme entender? 

Se necesita valor para hablar de lo que uno siente, confianza en que podemos decir a los demás lo que nos pasa. La mitad del hábito es escuchar, la otra mitad ser valiente para expresarse. Hay que decirles a los demás cómo les vemos, lo que aprendemos de ellos. Hay que hablar desde el “yo”, hacia los demás, es decir, hablar de uno mismo, de lo que a uno le sucede y no tanto de lo que pensamos que les pasa a los demás. El principal obstáculo para hacerse entender es no emitir los mensajes adecuados, que deben tener en cuenta lo que le pasa al otro y centrarse en uno mismo, referirse a uno mismo.




PRINCIPIOS DE LA COOPERACIÓN CREATIVA 


Sinergia es trabajar dos o más personas a la vez para crear una solución mejor de lo que se puede lograr sólo. Es lograr una forma mejor de hacer algo, entre dos o más personas. Es una recompensa de los anteriores hábitos, porque consiste en ir por la vida de manera cooperativa, se llega más lejos y más rápido. Hay que celebrar las diferencias, trabajar en equipo, tener una mente abierta y encontrar formas nuevas y mejores de hacer las cosas, así se logran sinergias. La naturaleza está llena de sinergias, no es nada nuevo, pero sí que tenemos que conformar el hábito en los adolescentes. Es un proceso, resultado de las actitudes y habilidades anteriores. La diversidad no se debe solo tolerar, ni tampoco evitar, hay que celebrarla, como un modo de enriquecer la actividad.



 Lo distinto tienen que percibirlo como una oportunidad para la creatividad. En realidad todos aprendemos de manera distinta, tenemos talentos muy diversos que podemos aprender a conjugar, vemos el mundo de distintos modos y tenemos nuestros propios paradigmas, distintos rasgos. Todo esto nos hace diversos, y hace más complejo lograr esas sinergias. Cada persona tiene unas capacidades naturales, un modo de aprender idóneo, y esto les hace propensos a ciertos problemas, y lo que es más importante, para lograr esas sinergias, para optimizar sus capacidades, necesitamos cada uno una respuesta de los demás. Hay personas que por ejemplo necesitan que les demos más tiempo para hacer algo, otras necesitan compartir la responsabilidad, otras que les de más flexibilidad, etc…Cuando nos volvemos ignorantes, cuando hacemos grupos enfrentados, cuando tenemos prejuicios, no podemos aprovechar esa riqueza de ser diversos. La cooperación creativa es importante, es lograr despegar, desde los hábitos anteriores, para lograr un resultado mayor que la suma de las partes. Un plan de acción para lograr sinergias: definir la oportunidad o el problema, entender primero las ideas de los demás, hacerse entender por los demás, hacer una tormenta de ideas, hallar la mejor solución. El trabajo en equipo suele triunfar cuando se da entre personas compatibles, que pueden ser de los siguientes tipos: esforzado , seguidores , innovador , armonizador , lúcidos (hacen el trabajo divertido, pero también más complejo).

RENOVACIÓN

Este capítulo recorre algunas de las decisiones y situaciones a las que se enfrenta un adolescente. Es la capacidad de recuperarse cuando no se están teniendo unos buenos hábitos: al formar los anteriores 6 hábitos, el adolescente puede ser capaz de renovarse. Primero tiene que comprender que todo dependerá del modo piense en sí mismo y se sienta consigo mismo, como punto de partida. A continuación se podría enfrentar a las decisiones, cambiar si no le van las cosas del todo bien: qué hacer con la educación, elegir sus mejores actividades, evitar los comportamientos de riesgo, pero sobre todo decidirse a que sea “su momento”, el punto de su vida en el que puede ponerse a trabajar de manera positiva y eficaz. Se tiene que enfrentar con hábitos renovados a las amistades, a la sexualidad, a sí mismo, a los deportes, a la naturaleza. Este último hábito es la salida hacia la realidad, de una manera más optimista y capaz de resolver los problemas que nos plantea. Contiene consejos útiles sobre cada uno de los temas anteriores.


viernes, 28 de junio de 2013

TRABAJO EN EQUIPO, DINÁMICAS!

Las dinámicas de grupo son herramientas empleadas en estos para tratar determinados temas, de forma que los miembros puedan trabajar y sacar conclusiones de forma práctica y amena, en la mayor parte de los casos. Se emplean para aspectos muy diversos, pero son de gran utilidad en temas que sean engorrosos de tratar. Por tanto, son medios, pero no fines en sí mismos.

Con las dinámicas de grupo de busca simplicidad y entretenimiento a la hora de trabajar un tema. Esta claridad ha de mantenerse durante toda la actividad para evitar que el tema principal se desvíe, perdiendo el sentido la dinámica empleada. Para ello, el coordinador, o en otro caso quien conduzca la dinámica, ha de conocerla muy bien (así como posibles variantes, a emplear según se desarrollo), así como saberla utilizar y desarrollar oportunamente. Siempre deben dirigirse al logro de un objetivo concreto.

No solo influye el logro de un objetivo concreto y el momento en que desarrollar una determinada dinámica, sino que hay que tener muy claro que no todas las técnicas son válidas para todos los grupos. Podríamos establecer una clasificación de las dinámicas de grupo en función de los siguientes condicionantes:

La madurez del grupo.- para los grupos de reciente constitución hay que emplear dinámicas sencillas, mientras que en grupos más entrenados (acostumbrados al uso de dinámicas) se pueden emplear técnicas más complejas.

El tamaño del grupo.- muy importante considerar esto, ya que será más fácil encontrar el consenso en las conclusiones de un grupo pequeño. También es importante que el conductor sepa mantener la intensidad de la dinámica en todo momento, algo especialmente difícil en grupos grandes, que tienden
Existen varios tipos de dinámicas grupales, dependiendo de los objetivos que se pretendan conseguir. También hay que considerar diversas variables antes de organizarlas, por ejemplo, edad de los participantes, número, espacio, conocimiento entre ellos, etc.


Entre los tipos de dinámicas de grupo que se pueden realizar se encuentran:

• Dinámicas de presentación: sirven para romper barreras entre las personas. Buscan crear un acercamiento basado en la confianza de los participantes. No sólo sirven cuando son grupos en los que la gente no se conoce, sino que también pueden ser útiles para quebrar prejuicios y conocer de otras maneras a la gente que uno cree conocer.




• Dinámicas de conocimiento de sí mismo: Permiten a los participantes conocer sus propias características ya sean emocionales, psicológicas, o cognitivas. En algunas ocasiones sirven para darlas a conocer al resto.

• Dinámicas de formación de grupos: Permite formar grupos de acuerdo a criterios previamente definidos. También sirven para, de manera amena y lúdica, formar grupos al azar y así crear confianza y relajo.

 Dinámicas de estudio y trabajo: Facilitan un intercambio de ideas y el análisis de ciertos contenidos. Fomentan la argumentación, la síntesis, las conclusiones y la toma de decisiones

• Dinámicas de animación: Tienen por objetivo crear ambientes lúdicos y de buen ánimo con el fin de alejar a los participantes del estrés, del cansancio y de la rutina. Pueden adaptarse con el fin de incentivar desafíos que requieran cooperación o adaptación a situaciones diversas.